Síndrome seborréico en el perro bases para su tratamiento

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El síndrome seborreico hace referencia a un trastorno de la queratinización de carácter inespecífico el cual puede observarse con origen primario o secundario, el origen secundario se observa muchas veces en la mayoría de las dermatosis del perro. El síndrome Queratoseborreico es uno de los síndromes cutáneos más frecuentes y adicional uno de los más frustrantes a la hora de su tratamiento, transformándose en un dolor de cabeza para el propietario y para nosotros.

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La característica principal de la seborrea es la presencia de una queratinización anormal generando un incremento anormal en la tasa de división celular de la membrana basal en la epidermis (Halliwell, 1991 y Shanley, 1990).

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De hecho, el término seborrea es inapropiado, su significado literal es flujo de sebo o de secreción sebácea, lo cual no ocurre en la mayoría de los trastornos de la queratinización, algunos autores aconsejan el término “Síndrome Queratoseborreico” (Ackerman, 1991)

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Al presente, la seborrea se clasifica en primaria o idiopática, cuando no tiene una etiología conocida, y en secundaria cuando se conoce su causa. Siendo la secundaria la más frecuente, aunque a veces el número de causas primarias hace imposible el diagnóstico etiológico, la seborrea aparece como una respuesta inespecífica de la piel y solo cuando es primaria constituye una entidad patológica (Shanley, 1990)

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Dermatosis asociadas a TQS (Trastorno Queratoseborréico) secundario

•   Alérgica

o   alergia a pulgas, atopia canina, alergia alimentaria, dermatitis de contacto.

•   Endocrinas

o   Hipotiroidismo, hiperadrenocorticismo, desequilibrio de hormonas sexuales, hiposomatotropismo.

•   Parasitarias

o   Sarcopetes, cheiletielosis, demodicosis, otodectes, pediculosis, leishmaniosis.

•   Fúngicas

o   Dermatofitosis, Malassezia spp.

•   Nutricionales

o   Deficiencia de vitamina A, Zinc o ácidos grasos.

•   Autoinmunes

o   Pénfigo foliáceo, LES

•   Tumorales

o   Linfoma cutáneo

•   Metabólicas

o   Mala absorción y digestión

•   congénita

o   Ictiosis

•   Ambiental

o   Sequedad ambiental, exceso de baños, aire acondicionado, secadores

•   Adenitis sebácea

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La Patogenia

La patogenia del TQS ocurre a nivel de la epidermis, el proceso normal de queratinización se altera profundamente. Durante este proceso de formación del estrato córneo, los queratinocitos o células de la capa basal se cargan de queratina transformándose, de forma ordenada, en células muertas con una matriz de queratina y una membrana reforzada y lípidos de superficie (Power 1992), Sin embargo, dicho proceso es extremadamente susceptible de verse alterado, situación que se manifiesta por una queratinización acelerada. Esta gran sensibilidad hace que la mayoría de los trastornos de la queratinización sean secundarios (Shanley, 1990). El aumento de la queratinización también afecta a las estructuras del folículo piloso (Kwoehka 1990).

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MANIFESTACIONES

Las manifestaciones clínicas, con la simple formación de descamación visible es suficiente para afirmar que existe seborrea. Además, se caracteriza por ser una dermatosis crónica, mientras que la aparición de un exceso de secreción sebácea y de fenómenos inflamatorios son síntomas opcionales (Halliwell 1991) Clínicamente, todas las formas de seborrea son similares: aparece descamación excesiva, costras, piel y pelo graso, tapones foliculares (comedones), alopecia y mal olor. Secundariamente puede existir inflamación en distinto grado, prurito y pioderma. Es frecuente el desarrollo de otitis externa ceruminosa e hiperplasia de la glándula supracaudal (Guaguère 1990).

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TRATAMIENTO

El Tratamiento en muchas ocasiones, por la compleja etiología de este proceso y su carácter crónico hacen que su terapéutica sea sintomática y la única opción disponible para controlar el problema. Además, permite el control de la seborrea mientras se encuentra la causa primaria, y sirve de apoyo al tratamiento específico acelerando la desaparición de los síntomas, Este tratamiento sintomático debe cubrir una serie de objetivos:

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1.   Restaurar el proceso normal de queratinización: queratolíticos y queratoplásticos.

2.   Mantener la hidratación de la piel: humectantes y emolientes.

3.   Control de la flora bacteriana: antisépticos.

4.   Reducir el prurito y la inflamación.

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CONCLUSIÓN

Como conclusión, el tratamiento sintomático de la seborrea puede proporcionar una mejoría temporal de los síntomas clínicos mientras establecemos un diagnóstico específico y acelera la recuperación del animal una vez que tratamos la causa primaria. Sin embargo, los resultados no serán nunca inmediatos o espectaculares, de lo cual hay que advertir y concienciar previamente al propietario para quien este tipo de tratamiento supone una gran inversión de trabajo y tiempo; los resultados llegarán con un poco de paciencia.


Elaborado por: Juan Esteban Samacá R, Médico Veterinario, Coordinador Técnico Veterinario, Laboratorios California S.A.

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